miércoles, 27 de mayo de 2009

Balbuceos de un miércoles

Hoy nada me consuela, la impotencia crece en mí por momentos, me ahoga el simple hecho de pensar.. pensar, en mi tremendo error.

Hoy he aprendido que es necesario caminar sobre suelo firme y seguro, aunque ese camino te haga daño, aunque sufras, aunque te duela..siempre que sepas que ese duro camino tendrá una recompensa.

Hoy he aprendido que no debes darle la espalda a lo seguro,aunque duela. El echo de dejar todo esto de un lado y aferrarte a nuevas situaciones, a nuevos trabajos y a nuevas personas te da fuerzas para seguir, te sientes bien pero, la cosa cambia cuando te das cuenta que todo por lo que has luchado te ha dejado de lado, al igual que tu has dejado de lado lo seguro por adentrarte en algo aparentemente "bueno" pero que no conocias hasta el momento. Y sí, eso aparentemente "bueno" se convierte en algo "malo" y te das cuenta de tu tremendo error..

Aunque no soy quien para dar consejos, hoy quiero hacerlo, o al menos mostrar mi experiencia por si puede ayudar a alguien a tomar alguna decisión..y es que..Nunca digas que no a algo que tienes seguro, aunque ese algo te moleste mientras caminas, porque sabes seguro que tiene su recompensa. Por lo tanto nunca dejes ese "algo seguro" por algo que te pintan maravilloso o que simplemente te pintan, ya que es entonces cuando esa "cosa maravillosa" no cumple con lo esperado y te deja sin nada, sin camino y sin recompensa.
Es entonces cuando te arrepientes de haber dejado el duro camino conocido por otro blando sin conocer.

Yo he perdido un trabajo seguro pero se puede perder mucho más...Al menos he aprendido algo..

3 comentarios:

Jorge Pozuelo dijo...

Hola Patri. En una de las cosas que suelo meter la pata en mi vida, es precisamente en eso. Coger todo lo nuevo que me viene y dejar de lado lo seguro. Muchas horas al día me paso maldiciendo lo hecho, pero ese es mi sino y hay que saber llevarlo lo mejor posible.
Animo y seguro que recuperas lo seguro.

Carol dijo...

Hola Patri!
hummmm...buena entrada.
Yo soy de las que siempre he optado por lo seguro aunque me levantara todos los días preguntándome qué demonios estaba haciendo. Hasta que un día comprendí que esa actitud me estaba consumiendo. Quizá no supiese cual era mi camino pero sí sabía cual NO era. Así que mandé todo a hacer gargaras y me quedé sentada esperando, buscando, sabiendo que algún día llegaría la respuesta.
A veces cuando estamos perdidos o hemos equivocado nuestro camino lo mejor es quedarse en el sitio, de esta forma, si algo a alguien tiene que encontrarnos le resultará más fácil.
Un beso fuerte. :)

Gabiprog dijo...

Malas decisiones y desilusiones, debieran moldearnos, dar un valor a la experiencia y no ofuscarnos en la ruta que emprendemos, desafortunadamente a veces parece que en nuestro camino hay más pasos embarrados que los que soportan nuestros pasos.
Sin embargo... El sabor de lo no realizado puede ser tremendamente agrio.

Un abrazo.